Oscar Wilde no se está removiendo en su tumba de la indignación por este
título, y más bien le debería hacer gracia, porque si hay algo que se percibe
en esta historia, es el aprecio que el famoso escritor le tenía a la satírica.
El título es resumen real de
mi sentir al leer SOLO las primeras cuatro partes de su «El fantasma de Canterville». Esta historia tiene de prólogo una pregunta que resume su contenido… O
al menos de las primeras cuatro partes.
«¿Cómo hicieron unos descreídos americanos la
vida imposible a un fantasma?»
Es una historia cómica, satírica de los relatos góticos de fantasmas en
pena anclados a una majestuosa construcción que ha sido testigo de por lo menos
la gran desgracia que creó al
espectro residente. Aunque en Canterville, el fantasma es el causante de
incontables otras desgracias, como siempre recuerda y nos reseña, en una muestra de humor muy negro del autor.
Al igual que sir Simon, que siempre se caracteriza como otros fantasmas famosos; el escrito pretende copiar a esas otras
historias de fantasmas, para satirizarlas al jugar con y burlarse de los
tópicos que éstas tienen, por medio de la forma en que la caricaturesca familia
estadounidense reacciona a los mismos.
«Justamente frente a él, al claro de luna,
vio a un anciano de aspecto pavoroso (…) de sus muñecas y tobillos, colgaban
cadenas y grilletes enmohecidos.
—Querido señor —dijo el señor Otis—: me voy a
permitir recomendarle que engrase esas cadenas, para lo cual le ruego que
acepte esta botellita del lubricante Sol Naciente.»
Hay varios recursos que Oscar (ya en confianza y todo) usa para
conducirnos por ese camino cómico de la sátira. Una de ellas, la más ligera y
divertida desde mi punto de vista, es la inversión de la situación. En la
familia estadounidense hay una pareja de gemelos tremendos (¿Fred y George?)
que se convierten en el terror del que pronto sentiremos como el Pobre Sir
Fantasma Simon.
«¡He aquí que ante él [El fantasma de
Canterville] se erguía un horrible espectro, inmóvil como una estatua,
monstruoso como la pesadilla de un loco! (…) Como hasta entonces no había visto
un fantasma, se sintió terriblemente amedrentado; y (…) huyó hacia su
habitación.»
¿Qué
tiene que ver eso con los gemelos terribles sin nombre? Aunque no lo crean,
intento no hacerles demasiado spoiler,
y pueden leerlo (u oírlo) ustedes mismos en el link que tienen más arriba.
Otro de
los recursos es que el autor desmitifica y humaniza al Fantasma (tanto que le
da corporeidad, carácter y sentimientos) y así se vuelve en el protagonista del
relato hacia el centro del mismo; haciéndonos empatizar con su terrible situación.
«En muchos sentidos, era toda una inglesa y
un ejemplo vivo de que, en realidad, hoy día nada nos separa de los Estados
Unidos, como no sea el idioma, naturalmente».
Uno de los tópicos que el autor no deja de usar en el transcurso de la
historia, es esa no tan velada pulla entre Estados Unidos, sus habitantes; y
Gran Bretaña y los suyos. Poniéndonos un poco serios, se siente que dentro de
esa rivalidad está el conflicto entre la modernidad y la tradición; entre las
formas de pensamiento supersticioso y científico; entre el pasado y el futuro…
Entre lo que representa el fantasma (e Inglaterra) y lo que presenta la familia
estadounidense. Conflicto que confluye en la persona del Sir Simon.
… Y el fantasma, la tradición, superstición y pasado, van perdiendo.
«Yo necesito hacer rechinar mis cadenas,
gemir a través de las cerraduras pasearme durante las noches. (…) Es mi única
razón de ser.
(…)
Renunció desde entonces a toda esperanza de
amedrentar a aquella grosera familia americana y se limitó a recorrer los
pasillos calzado de silenciosas babuchas, con una espesa bufanda roja liada al
cuello, por temor a las corrientes y armado de un arcabuz en previsión de
posibles agresiones de los gemelos».
Ese conflicto se manifiesta en un envejecimiento
del Sir, y el cómo se siente superado y obsoleto, pues ya no puede trabajar
como antes y hasta se debe cuidar su salud, y de los vivos. No me extraña que
Oscar hiciera tener problemas de salud y edad hasta a un fantasma, es uno de sus temas (ese miedo al envejecimiento
también está presente en El retrato de
Dorian Gray, por ejemplo).
Esta situación que se da en el desarrollo de la historia, es lo que hay
de base (además de ciertas pistas en cuanto a la joven) para que el relato dé
pie a algo menos cómico y satírico, dando un vuelco hacia otro “aire” en la
historia en medio de la parte cinco. Estábamos muy bien presenciando una
divertida conversación entre el Sir y la virginal jovencita estadounidense,
cuando nos salen con una inscripción profética que-nunca-fue-comentada-antes y
terminamos con esto:
«Abrió entonces los ojos y vio que el muro se
desvanecía lentamente como una bruma, y una oscura caverna se abría ante ella.
Un vendaval helado los envolvió, y Virginia sintió que alguien le tiraba del
vestido».
Y luego, vamos hacia el final. Se intenta ser cómicos con un sombrero y
una conversación entre un americano y un inglés y qué se yo… Pero esto ya no
vuelve a ser lo mismo.
¿Qué te pasó Oscar, qué te pasó? Siento que te involucraste mucho con tu
fantasma, lo hiciste tan persona que ya no pudiste mantener totalmente ese aire
de caricatura sátira-medio crítica, y tuviste que, seriamente, hacerte cargo de
él.
Puede que sea el twist del relato, pero yo siento que es el mismo tipo
de cuento el que lo hacía tener twist y que, al tornarse serio, le fue infiel a
esa esencia. O puede que justo esto lo haga un buen cuento que perdura en los
años. ¡Ah saber!
¿Cuento o micronovela? Cuento alargado con una post historia, porque el
autor se encariñó con el fantasma y le hizo un «fanservice» a él y a Gran Bretaña. (Puede que ahora Oscar sí se
esté revolviendo en su tumba).
Pero, en resumen, me gustó y pasé un buen tiempo leyéndolo.
Y ustedes, ¿qué creen del Fantasma
de Canterville?
[1] Historia
que he decidido leer para hoy, porque Helena me dijo que no leyera Crónica de una muerte anunciada, no
quería que rodaran los ojos pensando «Y
dale con la metamorfosis», nadie pone en duda que Escándalo en Bohemia es un cuento y he decidido que las historias
para niños (Aunque sabemos que El
principito NO es realmente una historia para niños, más cuando habla bien
del suicidio infantil… Pero este no es lugar para dejar salir parte de uno de
mis grandes traumas literarios, volvamos:) … las historias para niños no valen
en esta encrucijada entre cuento y novela. Pero mis argumentos para encasillar
a las historias para niños por fuera de este debate cuento/novela lo guardo
para otro post.
Ya se lo dije en el g-talk, pero... Nice!
ResponderEliminar¡Me encanta el análisis que haces de la historia del fantasma! Tal como lo haces, me parece ver incluso ese contraste que dices que hace el autor entre Inglaterra y Estados Unidos (que yo tengo excesivamente presente por Hetalia, lo siento). Al mismo tiempo, el hecho de querer humanizar al fantasma me llama mucho la atención, especialmente por la idea de que el fantasma envejezca y enferme, cuando en realidad ya está muerto.
Pero, como bien dices, ese fantasma es una representación de algo más, algo que va más allá de una existencia humana terminada, y tal vez es por eso que tiene todas esas características que parecen devolverle su humanidad... y al mismo tiempo, parte del mismo hecho de que el fantasma en algún momento fue humano también, y es algo que no podemos olvidar. Mi humilde opinión después de leer tu comment del cuento.
Hola linda!
EliminarMuchas gracias por responderme!!! Lo de darle corporeidad al fantasma a mí también me dejó extrañada, el envecimiento ya estaba en el personaje, y los problemas de salud se dieron con el estrés que le dio la nueva familia. Pero sí, muy raro que lo decidiera, aunque siendo Oscar, no me extraña.
Muchas gracia de nuevo, linda!!
Qué buen y divertido análisis de este Oscar y su fantasma nacional ;o) Me ha gustado un montón. Y gracias por pasarte por mi blog y comentar el tema de La Selección. A mí también me gustó mucho el mundo en que se desarrolla y por eso pienso leer la continuación.
ResponderEliminarUn besote futurista.
MUCHAS GRACIAS POR PASARTE Y SEGUIRME, BABEL!!!! Estoy francamente sorprendida, porque no te conozco de antes y es como OOOOOOH, GRACIAS!
EliminarTe pareció divertido, bien! Es que para un cuento de comedia se tenía que intentar estar a la altura!!!
Oh claro, que el mundo del libro me pareció interesante, y te había leído, así que un comentario es lo mínimo que te merecías.
Nos leemos Babel!!!
Hola! Ains, este cuento lo recuerdo con mucho amor porque es de las pocas cosas agradables que nos hicieron leer en la escuela. Le tengo mucho cariño al fantasma y a la canción de León Gieco :) me gusta el análisis que le has hecho, es que justamente la familia se portaba de forma distinta de lo que el fantasma esperaba porque eran yanquis que se querían llevar el mundo por delante, y terminan humillando al pobre espectro. El choque cultural era el principal conflicto, no tanto los problemas de autoestima del fantasma xDD
ResponderEliminarMuchas gracias por traernos este análisis ^^ a ver de qué tratan los próximos.
Saluditos! :)
Hola linda!
Eliminar¡Qué suerte la tuya! En CR parece que tenemos peores escogedores.Me parece que son tres "libros" los que sí se salvan: Los árboles mueren de pie, Crónica de una muerte anunciada y Viaje al reino de los deseos.
Es verdad lo que dices,los yankis no se comportaban con él esperaba, los desgraciados no se dignaron a enloquecer de terror como a él le gustaba,y al final lo trataron mal, aunque los padres, al menos, intentaron llevarse bien con él... Estoy deacuerdo en que el choque cultural es un gran tema, pero ya sabes, lo que más me saltó a la vista es lo que hizo Oscar con el personaje del fantasma, que hasta le hizo tener tanta corporeidad como para enfermarse...
Saludos linda!
Me siento un poco culpable de que no hayas escogido "Crónica de una muerte anunciada". No haberme hecho caso si te apetecía analizarla :)
ResponderEliminarEn cuanto a lo que dices sobre esta obra de Wilde, me recordó mucho a cómo la analizamos en la optativa de literatura inglesa que tuve en la carrera: llegamos a conclusiones muy parecidas. Y sobre el giro del argumento del final, me parece muy propio de Wilde, que siempre se las está dando de superficial y frívolo y de amar la belleza de esa forma pero luego no puede evitar mostrar un lado profundo y una belleza más honda, moral. ¿Has leído sus cuentos? Contrastan mucho con sus obras de teatro y los aforismos que iba soltando por ahí.
Creo que lo único que no me ha convencido de la reseña ha sido el título, más que nada porque, aunque esta obra y esas películas sean las dos satíricas, las segundas me parecen de tan pésima calidad que no me pega compararlas con "El fantasma de Canterville".
Helena.